La primavera de Praga es un opúsculo escrito por Miguel Delibes en el año 1968. En realidad se trata de varios artículos que luego publicaría como corresponsal de la revista Triunfo, avanzadilla de los sectores progresistas dentro de España, aprovechando un viaje al que había sido invitado para conferenciar sobre la literatura hispana en la universidad praguense. Va a ser, por tanto, testigo directo de la revolución democrática de mayo. El autor defiende la tesis de una conciliación del socialismo con la democracia, tildando de falsas a aquellas que utilizan algún adjetivo, ya sea popular u orgánica, en clara referencia al régimen español. No era consciente aún de lo que iba a suceder pocos meses después, la invasión soviética de Checoslovaquia y la aniquilación de la oposición y la revolución democrática. De hecho se vió obligado a redactar un prefacio con referencia a este luctuosos suceso cuando publicó todos los testimonios en su compilación definitiva.
Resulta interesante como testimonio histórico y como argumento de actualidad. En el primer caso, es excepcional la descripción de Praga y del sistema político al que se encaminaba Checoslovaquia, en una transición que ansiaba para su país. Se trataba de una humanización del comunismo, haciendo compatibles las conquistas sociales con una apertura en cuanto a la libertad de expresión, aparición de nuevos partidos opositores, etc. Parte de una enumeración de los logros y lacras del régimen comunista. algunos de esos logros eran una educación gratuita y universal o la mejora en la situación de la mujer y su equiparación en derechos y libertades con el hombre.
Entre los elementos negativos del régimen se encontrarían su incapacidad para desarrollar una economía mixta en la que el capital privado permitiese un auténtico desarrollo económico. También reseña las malas comunicaciones, fundamentalmente viarias, del país. Y lo más interesante: su experiencia anecdótica con un dolor de muelas que refleja la incapacidad de un sistema esclerotizado y anacrónico para solucionar los problemas de una sociedad moderna. La escesiva dependencia del sector público y el abrumador peso de la burocracia conllevan. según el autor, una deshumanización acompañada de una ineficiencia patente.
Entre los elementos negativos del régimen se encontrarían su incapacidad para desarrollar una economía mixta en la que el capital privado permitiese un auténtico desarrollo económico. También reseña las malas comunicaciones, fundamentalmente viarias, del país. Y lo más interesante: su experiencia anecdótica con un dolor de muelas que refleja la incapacidad de un sistema esclerotizado y anacrónico para solucionar los problemas de una sociedad moderna. La escesiva dependencia del sector público y el abrumador peso de la burocracia conllevan. según el autor, una deshumanización acompañada de una ineficiencia patente.
En cuanto a la segunda tesis. resulta tremendamente actual su visión de la Checoslovaquia de aquel esperanzador mayo del 68. Su descripción de la enseñanza Checa y su firme apuesta por una educación laica ( que no atea), pública y universal, que sea motor del progreso y ascenso de las clases menos favorecidas. Si bien es cierto que el sistema socialista pecaba de excesivo adoctrinamiento cierto es que los movimientos estudiantiles lo ponían de relieve y apostaban por la corrección del sistema hacia unos postulados netamente democráticos.
Es este el mensaje más esperanzador de la obra, la posibilidad de mantener esa educación gratuita y universal, no adoctrinadora, motor de ascenso social en un régimen absolutamente democrático. Y es aplicable al mundo actual 44 años después de la "epopeya Checa", es más necesario que nunca mantener esos logros para evitar un retroceso que nos llevaría a las décadas previas a aquella esperanzadora Primavera de Praga.

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