viernes, 24 de julio de 2020

Principado

*Todo el diálogo y los personajes son ficticios y carecen de verosimilitud. Hablan en un despacho de una secretaría M y P.

M: -Paco, ¿Qué te parece lo del jefe?. ¡Menudo clan que tiene montado el hijo puta!.
P: -¡Calla, coño!. ¿Es que no ves que nos pueden escuchar?. Pareces lelo. Estamos en la Consejería.
M:- Tranquilo hombre. Si el viejo ya ha caído. Y a los hijos no los van a tocar. ¿No ves que tienen inmunidad?. Me lo dijo Pepe el otro día.
P:- ¿El fiscal?. Nos ha jodido, tonto no es. ¿O no recuerdas el viaje por el Caribe y otro que creo que hizo a Bali por aquel favor?.
M: - Si, claro. Y lo de la puta que se tiró mientras la mujer estaba en el spa. El cabrón se lo pasó de lujo a cambio de mirar para otro lado.
P:-Pues como tú y como yo, coño. Que aquí hemos trincado todos y...a todas, ja,ja,ja.
M: -En serio: a mi lo que me preocupa es lo del hijo mayor. ¡Ahora que estaba tan bien colocado!. Hay que evitar que nada le salpique. Un cortafuegos, eso es lo que necesitamos. El nos garantiza que todo siga igual. Había pensado en filtrar más dossieres, ¿qué dices?.
P: -Tranquilo, la prensa está huntada. Se lo van a cargar todo al viejo, hasta que la palme, que no creo que le falte nucho. Nos haría un buen favor el cabrón. Lo del dinero que se movía en la mansión, todos esos billetes en negro, todo eso era necesario que se supiese. ¡Nosotros decidimos lo que se filtra en este país!.
M: -Ya Paco, pero sabes que alguien se puede ir de la lengua. Y no te digo nada por ahí fuera. Esto no son los años 80. Ahora cualquier ganapán con móvil monta un digital o un trenddic de esos y te hunde la reputación. Sí, sí, ya se que nada saldría en las teles y que la mayoría no se enteraría pero si llegara a correrse el escándalo...
P: -Aquí los únicos que nos corremos somos nosotros, ja,ja,ja. Y al que no le guste, que se vaya del país. Les tengo un asco a todos esos que desprecian nuestras tradiciones, nuestro seny. Gentuza.
M: - Yo creo que hay que hacer algo, como un ataque preventivo. Golpear ahora, matar al viejo.
P: -Manolo, Manolo. Que ingrato eres. ¿Es que ya no recuerdas todo lo que le debemos a Dios?. Sois mala gente. A ver: podemos hablar con Pepe, que ahora tiene mando en plaza en el Superior. Se cerrará el caso pronto y Santas Pascuas, plin. Y si a algún tarao se le ocurre irse más de la lengua lo capamos o le hundimos la vida. ¿No recuerdas aquel imbécil que acabó suicidándose?. Lo grabamos con la negra haciendo el marica y no lo pudo soportar.
M: -Ya, pero sigo teniendo miedo. A lo mejor hay que pensar en dar otra imagen, hacer como si limpiamos, que caiga toda la mierda del clan en el enano y así nos liberamos los demás. Por supuesto haciendo una declaración, pringando de nuevo al BOE que es el nos sostiene el chiringuito, que pida perdón y montamos un monográfico con los mejores paniaguados del periódico alabando todo lo que hizo por nuestra independencia y alguna otra mentira más.
P: -Minimizar los daños. Que hijoputa eres. Estamos en ello ya chaval, que no te enteras. Esta mañana he hablado con Cimborrio el nuevo director que acabamos de poner y vamos a por ello desde ya. No hay porqué preocuparse. La ramoneta no volverá a hablar por ahora. Hemos soltado un pastón de fondos reservados. !Joder, me han jodido la comida anual en el asador!. ¿O te crees que la pagaba yo?.
M: -Lo que no se es que coño vio en él. Con lo feo que es el cabrón. Porque ella estaba buena, eh. Y cómo lograba que la parienta no se enterara.
P: -¿Pero eres tonto?. Ja,ja,ja. La parienta lo sabe desde que estaba embarazada del hereu. ¿Es qué no conoces aquella vez que ella entró al despacho y se la estaba chupando?. Se dio cuenta, se dio la vuelta y estuvo unos días con la prima en Londres, regando sus penas en Dom Perignon. Después regresó como de costumbre. ¡Iba ella a perder sus privilegios!.
M: -Bueno, bueno. Lo importante es que el hijo nos garantice seguir igual, nuestros sobres a fin de mes y nuestros viajes anuales. ¿Hay algún plan además de comprar a la prensa vieja?. Porque no la lee ya ni el tato. El otro día hablando con el gallego me dice que han cerrado varias imprentas. Que con una en Madrid les da. El futuro es lo digital, me dijo. Y eso es lo que más miedo me da. Ayer lo del viaje a lo Willy Fog, ¿Qué saldrá mañana?. Y si al final alguien canta La Traviatta..(nunca mejor dicho)....a tomar por culo todo.
P: -Hay varios que ya han aceptado. El jefazo está casi maduro. Si cae, todo arreglado. En cuanto a la prensa extranjera no hay que preocuparse. Lo importante es no caer en pánico e ir paso a paso.  Mira: lo primero es una cortina de humo muy potente, de las que montábamos en los 80 y 90. Además el bicho no nos ha venido del todo mal. Si todos saben que el viejo robaba, pues ya está. Lo asume la gente. Toda la mierda para él aunque los hijos se beneficiaran de la pasta ¡Qué se sacrifique joder!. Seguimos en camapaña Dixan. Jesús va a quedar más lustroso que su padre. Estamos en ello, no te preocupes .
M: -¿Hasta cuando Catilina abusarás de mi paciencia?. 
P: - ¿Qué dices, desgraciado?.
M: - Nada, estaba haciendo uso de mis años locos de latín. 
P: - Vaya pérdida de tiempo. Déjate de mariconadas que si nos dan vacaciones algún día en Alcalá-Meco ya tendrás tiempo de retomarlo, imbécil.
M: -Pero en el módulo de mujeres. Que la justicia es igual para todos. ¿O no te acordabas?. 
P: -En la nueva republiqueta también podemos comprarlos... ja,ja,ja,ja.
M: (con desdén) 
-Que listo fuiste siempre. Ja,ja,ja,ja.



sábado, 30 de mayo de 2020

Muerte Negra

 Era hasta cierto punto esperable, tras un confinamiento quasi medieval,  como en una especie de Muerte Negra  postmoderna, repleta de pantallas con las que ver el sufrimiento ajeno, como si se tratasen de espejos en los que reconocernos a nosotros mismos,  que aquel malhadado pueblo, en cuanto se abriera un poco el puño del autoritarismo constitucional saliera en desbandada a terrazas, saraos y fiestas varias sin la mínima cordura higiénica,  propagando irremediablemente el bicho entre los más cercanos. El  esperable cierre, en esta ocasión por distritos,  se aderezó de nuevo con leoninas multas.

 La ayuda sicológica tampoco entonces  llegó a tiempo para salvar a cientos de las sogas y los balcones donde en un ritual macabro los aplausos se tornaron en quejidos desgarrados por un tardío sentimiento de culpa. Gran parte de la sobremortalidad registrada también se debió al descuido en la atención primaria que ofrecía días de angustia ante un teléfono que jamás quiso sonar. 

Aquel verano lo hubiera dado todo por tener un buen refugio en el campo y haber abandonado este mundo incivilizado para encerrarme como Bocaccio en ese lugar apartado con el que siempre había soñado, sin la molestia de los impertinentes viajantes ocasionales ni los ridículos parlanchines del apocalipsis de la libertad.  Encerrarme en mi laberinto particular formado por castillos de papel y celuloide y olvidarme de todo ese desagradable ruido estrambótico provocado por bandas de desalmados que pastan del presupuesto. Desgraciadamente jamás pudo haber sido así. 

martes, 28 de abril de 2020

Holocausto final

  Todo comenzó como había comenzado hacia poco con los humanos. Esos ingenuos impertinentes que se vanagloriaban de tener el privilegio de salir todos los días y a todas horas gracias a ellos. Esos fueron los primeros. Después, alguna lúcida mente, de esas que no suelen pensar, había concluido que para acabar con la epidemia se debían sacrificar a todos. Muerto el perro, se acabó la rabia, pero no solo el perro. Desde hacía décadas se conocían muy bien los coronavirus felinos. Entonces esa mente privilegiada creyó oportuno eliminarlos todos. Pronto se apreció un aumento de los roedores e insectos como las inquietantes cucarachas. Y esa mente dijo. "Bueno, no es significativo. Lo importante es la salud pública, la del ser humano". Acabaron con todos los felinos, tigres, leones, jaguares. Cientos de especies fueron siendo extinguidas o desaparecieron de forma natural al carecer de alimento, pasando a ser un lamentable pero "necesario" mal por un bien común mayor, acabar con las pandemias. Como el planeta vivía en estado de continua abnegación y sacrificio ni siquiera los ecologistas pudieron expresar en público su indignación.
   Los ecosistemas empezaron a resentirse y ante el aumento y descompensación entre especies, se ordenó el holocausto final. El planeta solo estaría habitado por una única especie: el homo sapiens sapiens. Los gobiernos, para entonces ya todos totalitarios contra los indefensos animales hicieron bien su trabajo. La matanza de todas las especies acabó, efectivamente, con la posibilidad de que virus animales afectarán al ser humano. Cierto que el sacrificio personal, íntimo, fue menor para los veganos. El resto tuvieron que acostumbrarse a comer solo verdura y sustituir la falta de proteína animal, carne, leche y sus derivados, con todo tipo de suplementos creados en laboratorios. Pasados unos meses del asesinato de especies apareció una epidemia aparentemente leve de un bacilo del que se desconocía su procedencia, solo se sabía que no se había originado en un animal. ¿Quizás en los insectos, alguno no exterminado, de esos enjambres que ahora poblaban las ciudades y villas a millones, formando extensas nubes que masacraban impunemente a todos los humanos porque previamente habían sido eliminados pájaros y los murciélagos?. El agua sucia, el agua sucia, la falta de desinfección, decían algunos científicos. Pero ya era tarde. La pandemia de estulticia acabó finalmente con la vida en el planeta tierra.

sábado, 25 de abril de 2020

Microcuento 1

Colorín, colorado este cuento ya ha empezado.

Colorín, colorado este cuento nunca ha comenzado.

Colorín, colorado este cuento jamás ha terminado.


Colorín, colorado este cuento ha naufragado.

FIN


miércoles, 22 de abril de 2020

Ignominia


Y los peores sentimientos emergieron cual destructor iceberg. Mientras millones se veían engullidos por un miedo insoportable, ante un borrascoso futuro, ante la concreta  posibilidad de tener que mendigar por los contenedores de basura, como antaño lo habían tenido que hacer sus antepasados, miles de honrados ciudadanos de dudosa moralidad, muchos de misa diaria, envueltos en las enseñas de todos, despreciaban la necesidad imperiosa de no dejar morir de hambre a aquel desdichado pueblo.

 Desde sus mezquinos púlpitos preferían azuzar las contradicciones inherentes a una situación insoportable. Se mofaban de estos, los más necesitados, como en el pasado se habían burlado impunemente de otros.   

Las contradicciones se exacerbaron mientras las libertades eran, de nuevo, puestas en entredicho. Fue entonces cuando los vendedores de humo, los que despreciaban el conocimiento basado en evidencias, agitaron aun más a una población que empezaba de nuevo a señalar al diferente , a etiquetar al disidente, aquel que hundido en un pozo oscuro de ansiedad, no aparecía cada día a la hora acordada. 

Sí, aquella sociedad enfrentada, dislocada y anhelosa de agarrarse a alguna certidumbre. Y millones cayeron en la trampa. Despreciaron la veracidad para abrazar aquella ignominiosa y abyecta falsedad. De nuevo no fue posible la concordia y el odio volvió a infiltrarse en las descorazonadas almas de los más desdichados culpando de nuevo al diferente e inevitablemente a los que siempre habían luchado por sus intereses. 


Imagen:page 76 of "Diccionario enciclopédico hispano-americano de literatura, siencias y artes. Edición profusamente ilustrada con miles de pequeños grabados intercalados en el texto y tirados aparte