Los ecosistemas empezaron a resentirse y ante el aumento y descompensación entre especies, se ordenó el holocausto final. El planeta solo estaría habitado por una única especie: el homo sapiens sapiens. Los gobiernos, para entonces ya todos totalitarios contra los indefensos animales hicieron bien su trabajo. La matanza de todas las especies acabó, efectivamente, con la posibilidad de que virus animales afectarán al ser humano. Cierto que el sacrificio personal, íntimo, fue menor para los veganos. El resto tuvieron que acostumbrarse a comer solo verdura y sustituir la falta de proteína animal, carne, leche y sus derivados, con todo tipo de suplementos creados en laboratorios. Pasados unos meses del asesinato de especies apareció una epidemia aparentemente leve de un bacilo del que se desconocía su procedencia, solo se sabía que no se había originado en un animal. ¿Quizás en los insectos, alguno no exterminado, de esos enjambres que ahora poblaban las ciudades y villas a millones, formando extensas nubes que masacraban impunemente a todos los humanos porque previamente habían sido eliminados pájaros y los murciélagos?. El agua sucia, el agua sucia, la falta de desinfección, decían algunos científicos. Pero ya era tarde. La pandemia de estulticia acabó finalmente con la vida en el planeta tierra.
martes, 28 de abril de 2020
Holocausto final
Todo comenzó como había comenzado hacia poco con los humanos. Esos ingenuos impertinentes que se vanagloriaban de tener el privilegio de salir todos los días y a todas horas gracias a ellos. Esos fueron los primeros. Después, alguna lúcida mente, de esas que no suelen pensar, había concluido que para acabar con la epidemia se debían sacrificar a todos. Muerto el perro, se acabó la rabia, pero no solo el perro. Desde hacía décadas se conocían muy bien los coronavirus felinos. Entonces esa mente privilegiada creyó oportuno eliminarlos todos. Pronto se apreció un aumento de los roedores e insectos como las inquietantes cucarachas. Y esa mente dijo. "Bueno, no es significativo. Lo importante es la salud pública, la del ser humano". Acabaron con todos los felinos, tigres, leones, jaguares. Cientos de especies fueron siendo extinguidas o desaparecieron de forma natural al carecer de alimento, pasando a ser un lamentable pero "necesario" mal por un bien común mayor, acabar con las pandemias. Como el planeta vivía en estado de continua abnegación y sacrificio ni siquiera los ecologistas pudieron expresar en público su indignación.
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