viernes, 9 de agosto de 2013

Para Dante o Fernando

Cigoto unido por gametos, ahora eres mórula o amalgama de células
ávidas de nutrición gestataria, en pocos instantes serás
conjunto de células informe y sin sentido,
llegaste como el rayo inesperado, en una noche de tormenta estival,
retuerces ahora como una granada los aceros de la verja de nuestra vida
planteas una ilusión desconocida, mágica de algo que, ya existiendo,
todavía no se puede comunicar. 

Eres el desconocido que llamará a nuestra puerta algún día
llevándonos la buenanueva de tu esperanza vital, de tu armonía
con la creación, das carta de naturaleza desde ahora que no te vemos 
ni escuchamos. Pequeño Dante, futuro Fénix de los ingenios,
próximo buscón que comienzas ya tus travesuras
apareciendo reluciente en nuestras despreocupadas vidas
ayudando a trasmutar un bello cuerpo, en la belleza suprema del ser.

Sin nombre seguro, solo con seudónimo pero sí con identidad forjada
en múltiples batallas libradas en los microscópicos genes entremezclados,
serán tus luchas acuáticas sutiles frente a las dificultades mundanas,
que te esperan próximas y que seguirán siendo hostiles cuando llegues
porque Dante, el mundo en el que has aparecido está lleno de sinsabores 
que tu sabrás endulzar cuando salgas de la amiosis al aire y vueles
como un pequeño pajarillo amamantado de dichas y parabienes.

Fernando, que también así te llamarás, bendice con tu progreso la inquietud
de nuestras vidas. Flota, navega por ese mundo de oscuridad al que nosotros 
nos asomaremos algún día, para verte palpitar. Ahora solo eres un pequeño
renacuajo sin extremidades ni ojos. Mañana serás un feto bello y dulce, que
aumentarás de volumen para dar el salto mortal que supone el  momento
de tu vida más traumático aunque nunca jamás lo vayas a recordar.

Estaremos pendientes de tu vida, de tu evolución, de tu alma ya transmutada en 
las nuestras, imbrincada por una cuerda umbilical de emociones que por siempre
serán nuestras y, sobre todo, tuyas. Te esperamos en la luz Fernando, Dante, Dante, 
Fernando o como tu te llames, bello garbanzo de vida, luz en la oscuridad intrauterina.


1 comentario:

  1. ¡Que bellas palabras!...Se ve claramente con la ilusión y el cariño con que están escritas y lo bonito del momento que estamos viviendo...ah! como sea chica y lea esto tendrá una seria conversación con su padre jejeje...

    ResponderEliminar