Estos días se publica en diversas medios de comunicación las conversaciones de la alcaldesa de Alicante con el promotor inmobiliario y dueño del Hércules C.F. Enrique Ortiz. Las frases utilizadas por ambos interlocutores sonrojan a la ciudadanía. Una ciudadanía que está viendo como estos mismos políticos, claro ejemplo de casta privilegiada que vive al margen del resto de mortales, han conducido a la Comunidad Valenciana a la práctica quiebra financiera. En estos momentos empezamos a conocer que el Consell debe mucho dinero a diversas organizaciones sociales y a las farmacias que siguen protagonizando un cierre patronal. Pero tienen una deuda aun mayor, una deuda que tardará seguramente generaciones saldar. La deuda con el conjunto de la sociedad por el desmantelamiento de la educación y sanidad públicas.
Volvemos a ver impávidos que el conseller Vela va a aplicar un recorte de 200 millones de euros de manera inmediata. Por supuesto el recorte no afecta a los coches oficiales y cargos de confianza. Si que afecta, por el contrario, a la sanidad y la educación. Y esto no es una opinión. Tenemos que asistir al derrumbe de una administración mal gestionada, terriblemente mal gestionada por los mismos políticos que llevan más de 15 años en el poder. Tenemos que asistir a como muchos profesionales de la cultura y la educación se quedan en paro, sin esperanza de futuro, por esa mala gestión. Personas que tienen que pagar sus hipotecas y hacer frente al gasto familiar y que no van a trabajar a consecuencia de los recortes.
Asistimos incrédulos al espectáculo de que el propio gobierno valenciano deje de pagar las facturas hasta el próximo año. Que tomen esta decisión para disimular su ineptitud para cumplir con el déficit al que se comprometieron. Todas las facturas al cajón hasta que acabe diciembre. Que no se nos vea más el plumero del incumplimiento. Y la población se pregunta: ¿Hasta cuando?. Hasta cuando en manos de una clase política enquistada en este país. Se avecinan tiempos duros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario