jueves, 22 de noviembre de 2012

Fría tarde de libretas

   Corregir libretas, impunidad del alumno, obscenidad de mostrar lo vulgar y lo brillante destilado en diminutas gotas. Tarea ingrata del profesor en una tarde otoñal. El hogar como prolongación del liceo, infinita labor oscura, vil, pero necesaria. La luz se oculta lentamente por la ventana pero las deslabazadas e inconexas letras golpean fuertemente en la cabeza, espantan. Cálida voz de Julia Otero suena desde la página web. La tarde se hace más agradable, menos crispante. La noche se acerca y el trabajo se acaba. La vida sigue.

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